GASTRONOMÍA

La cocina comarcal, al igual que buena parte de la extremeña, se caracteriza por la sobriedad y la falta de artificios. Recuerda al sabor de antaño, fruto de una cocina básica y de subsistencia. Destacan en esta gastronomía tradicional los sistemas de conservación de los alimentos, como son las conservas, el secado y el curado.

Es una cocina en la que resultan básicos el cerdo, el vacuno, el cordero, las cabras, las piezas de caza, las verduras del tiempo que ofrecían las huertas (tomates, ajos, cebollas, habas, pimientos, berenjenas…), pan y dulces, los productos silvestres que ofrecía la naturaleza (setas, espárragos, hongos, bellotas, berros, castañas…), el bacalao y las sardinas, ya que debido a su salazón se conservaban durante sus largos transportes… La leche, la miel y las aceitunas junto a su aceite, y todo esto aderezado con aliños como el laurel, culantro, sal, pimienta, pimentón y azúcar, muchos de ellos existentes en nuestra comarca.

Se trata de una cocina repleta de sabor y aroma, estando abierta a múltiples influencias. La gran variedad comarcal existente en el ámbito culinario reside en la multitud de culturas y pueblos que pasaron por esta tierra, legando a sus habitantes sus conocimientos y su base gastronómica.

La calidad de la gastronomía comarcal se ve reflejada en las distintas iniciativas públicas, denominaciones de origen e indicaciones geográficas a las que están adheridas muchas de las empresas locales, como la Denominación de Origen “Dehesa de Extremadura” o la Ruta del Jamón Ibérico.

En este sentido, merece especial mención “La Chanfaina” de Fuente de Cantos, declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura. La localidad rinde homenaje a uno de los guisos más típicos y característicos de Extremadura, la chanfaina extremeña. Esta fiesta gastronómica se celebra en el mes de abril, y tiene como plato fuerte el concurso de elaboración de la chanfaina, un guiso tradicional de la tierra con el cordero como protagonista, acompañado de los mejores vinos de la tierra.