Imagínese un lugar donde pueda detener el tiempo y hacer que todas las épocas de la Humanidad sucedan a la vez. Como en el Aleph de Borges, todas las Eras no en una diminuta esfera, sino en una amplia comarca donde se concentren todas las historias.

Una historia que empieza (de momento, que todavía hay mucho por descubrir) hace 200.000 años en las cuevas de Fuentes de León, y que tiene continuidad con manifestaciones humanas en épocas sucesivas del Neolítico y Calcolítico, época prerromana, dominación de Roma, visigodos, musulmanes, Medievo… así hasta llegar a la actualidad. Un viaje en el tiempo que puede vivirse en  Tentudía.

Pero Tentudía es mucho más, son experiencias para vivir cada estación, su naturaleza, sus pueblos, sus gentes que atesoran siglos de tradición y buenas prácticas.

Así, el momento más apropiado para visitarnos es ahora, cuando a usted lo desee.

Sume naturaleza en estado puro, patrimonio histórico y artístico inigualable, leyendas fascinantes, gastronomía basada en el saber hacer de generaciones, observatorios privilegiados para contemplar las aves, uno de los cielos más limpios del mundo para dejarse envolver por las estrellas, senderos de belleza única entre bosques intactos, gentes amables y hospitalarias, parajes donde realizar su deporte de aventura… Súmelo y verá que la ecuación siempre le sale positiva.

Esta comarca que es a la vez frontera entre reinos vigilada por las torres de sus fortalezas y camino de unión entre los pueblos con una Vía de la Plata que ha recuperado su poder de atracción y su encanto.

Cuando el Maestre Pelayo Pérez Correa invocó a la Virgen, pidió que se detuviese el tiempo. El tiempo no se detiene, pero sí se conjura para que el visitante se sienta transportado a través de distintas épocas y disfrute de una experiencia única.