EN EL RIEGO AGRÍCOLA

  1. ¡A nivelar se ha dicho!
    Nivela tus tierras para asegurar uniformidad y una mejor distribución del agua en el suelo y las plantas.
  2. La técnica también importa.
    Emplea la técnica de riego más adecuada para lograr un ahorro significativo de agua.
  3. Reflexiona…
    Muchas veces el precio que pagas por el agua es inferior a su valor verdadero y llegará el momento en que costará mucho más, por lo que conviene estar preparado con técnicas y equipos ahorradores.
  4. La lluvia también ayuda.
    Aprovecha al máximo el agua de lluvia y sólo riega cuando sea necesario.
  5. El agua tratada también sirve.
    Si te es posible, emplea agua tratada en el riego, siempre y cuando no sea para regar verduras que se consumen crudas.
  6. Mide el agua de los cultivos. Instala equipos de medición y totalización de caudales para controlar adecuadamente las cantidades de agua aplicadas a los cultivos.